viernes, diciembre 2, 2022

Monseñor Enrique Anegelli, hijo de nuestro seminario

Angelleli seminarista

Enrique Ángel Angelelli nació el 17 de julio de 1923, en la ciudad de Córdoba. Hijo de Juan Angelelli y Celina Carletti, italianos inmigrantes, fue bautizado el 30 de agosto de 1923 en la Parroquia “Corazón de María” en Alta Córdoba.

El 6 de marzo de 1938, a los 15 años, ingresó al Seminario Metropolitano Ntra. Sra. de Loreto de Córdoba asesorado por el padre Ramón Varas, pues desde temprana edad, Angelelli manifestaba su vocación de servicio al sacerdocio. Como estudiante es recordado por sus compañeros seminaristas como un joven piadoso, jovial, estudioso, equilibrado, sereno, persistente, buen compañero, bondadoso.

En 1948 es enviado por sus superiores a Roma para continuar los estudios en el Colegio Pio Latinoamericano.

Angelelli sacerdote

El 9 de octubre de 1949, a los 26 años, se ordenó sacerdote en la Iglesia Gesú.

Como joven sacerdote buscó profundizar sus conocimientos, por lo que, en 1950 se especializó en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma y, tras obtener la Licenciatura en Derecho Canónico, en septiembre de 1951, regresó a la Argentina.

Comenzó su labor pastoral como Vicario Cooperador en la Parroquia San José de Barrio Alto Alberdi y Capellán del Hospital Clínicas.

Durante estos años su práctica pastoral se vio marcada por las recurrentes visitas a las villas miserias de Córdoba.

Angelelli Pastor

A mediados de 1952, fue designado asesor de la JOC (Juventud Obrera Católica) cuya sede era la Capilla Cristo Obrero, mientras que él se radicó en el Hogar Sacerdotal, un lugar de encuentro permanente para buena parte del clero cordobés. Dados sus estudios, ejerció la docencia en el Seminario Mayor como profesor de Derecho Canónico y Doctrina social de la iglesia y como profesor de Teología en el Instituto Lumen Christi.

El 12 de diciembre de 1960 fue designado por el papa Juan XXIII obispo titular de Listra y auxiliar de Córdoba, recibiendo la consagración episcopal el 12 de marzo del año siguiente. De este modo pudo participar en diversos períodos del Concilio Vaticano II (1962, 1964 y 1965), durante el cual apoyó públicamente las posiciones renovadoras. El 26 de diciembre de ese año (1960) fue nombrado vicario general. El 16 de febrero de 1961 asumió como arcediano del venerable cabildo eclesiástico de la Iglesia Catedral, y fue consagrado el 12 de marzo de 1961. Y el 16 de marzo de 1963 asumió como autoridad máxima en el rectorado del Seminario Arquidiocesano, renunciando al mismo en el año 1965.

Angelelli compañero

En su función como obispo auxiliar se involucró en los conflictos laborales gremiales (Fiat, IME, Municipales), y trabajó con otros sacerdotes para reconquistar un lugar para la Iglesia, causando que fuese resistido por el conservadurismo eclesial. En 1963 convocó a campañas de solidaridad para mitigar el hambre y el abandono de los desposeídos.

El 3 de julio de 1968. Mons. Angelelli fue nombrado obispo de La Rioja por el Papa San Pablo VI, asumiendo dicha sede apostólica el 24 de agosto del mismo año. El nuevo obispo quiso ser «un riojano más» (Primer Mensaje de Mons. Enrique Angelelli) y desde el inicio visitó instituciones, comunidades, barrios y poblados riojanos, caminando con y desde el pueblo.

Angelelli misionero

“Enrique Ángel Angelelli fue un pastor valiente y celoso que, nada más llegar a La Rioja, empezó a trabajar con gran celo para socorrer a una población muy pobre y víctima de injusticias. La clave de su servicio episcopal reside en la acción social en favor de los más necesitados y explotados, así como en valorar la piedad popular como un antídoto contra la opresión. Icono del Buen Pastor, fue un enamorado de Cristo y del prójimo, dispuesto a dar su vida por los hermanos”. (Homilía del Cardenal Ángelo Beccio 27/04/2019)

La diócesis riojana incrementó significativamente el número de sus sacerdotes y de parroquias durante su ministerio episcopal. Caracterizado por su fuerte compromiso social, Angelelli formó parte del grupo de obispos que se manifestó abiertamente estar en desacuerdo con ciertas medidas tomadas por la dictadura militar iniciada en la Argentina en 1976, autodenominada Proceso de Reorganización Nacional.

Mons. Angelelli y compañeros mártires

El 4 de agosto de 1976, en Puntas de los Llanos de la provincia de La Rioja, muere a causa de una acción premeditada, provocada y ejecutada en el marco del terrorismo del Estado (Veredicto del Tribunal Oral Federal de La Rioja, 2014).

La instrucción de la causa de Mons. Enrique Ángel Angelelli Carletti se inicia el 13 de octubre de 2015, luego de la sentencia de la Justicia Federal que declaró las circunstancias de la muerte del obispo Angelelli como producto de un atentado. El 8 de junio del 2018, el Papa Francisco promulgo el decreto reconociendo el martirio del Obispo Enrique Angelelli, junto al laico Wenceslao Pedernera, Presbítero Gabriel Longueville y Fray Carlos de Dios Murias; declarándolos Beatos al probarse que su asesinato In odium fidei (por odio a la fe), durante la última dictadura militar, en 1976, constituyó un martirio.

Fueron asesinados debido a su diligente actividad de promoción de la justicia cristiana. Se trataba de una obra de formación en la fe, de un fuerte compromiso religioso y social, anclado en el Evangelio, en favor de los más pobres y explotados, y realizado a la luz de la novedad del Concilio Ecuménico Vaticano II, en el fuerte deseo de implementar las enseñanzas conciliares.