Durante los días de Convivencia Anual de inicio de año, tuvimos la oportunidad de compartir diversos momentos con nuestro Arzobispo Carlos Ñáñez, que nos animó a seguir caminando vocacionalmente y reanimar el llamado de Dios en la Iglesia. Su visita, su tiempo dedicado a nosotros, nos anima, nos entusiasma, nos recuerda que nuestro futuro ministerio es parte de un camino común, es servir colaborando con y junto a otros.

También comenzamos este miércoles de Ceniza la Cuaresma. En este tiempo, buscaremos profundizar nuestra oración y nuestra escucha, para caminar hacia una conversión comunitaria que nos haga más auténticos al Reino de Dios.

Nos encomendamos a sus oraciones y rezamos por ustedes.