Durante el año el Seminario acompaña a jóvenes que se preguntan cual es la vocación a la que Dios los llama. Sabemos que es una pregunta difícil de responder para los jóvenes, por ello les ofrecemos un acompañamiento personalizado a través de diálogos con seminaristas y sacerdotes que los van ayudando en el camino del discernimiento. Y además hacemos siete convivencias en las que se van planteando algunos puntos fundamentales para el discernimiento vocacional.

Pero sobre todo invitamos a que los jóvenes disciernan en su vida cotidiana, en sus estudios, en el trabajo, en su grupo de amigos, en su comunidad parroquial, en su casa, en la calle, en las redes y en lo que día a día van viviendo. Porque “todo en esta vida es un decidir” y nosotros creemos que Dios se comunica personalmente con cada uno en lo cotidiano, y los invita a vivir como discípulos misioneros hablándoles por medio de su Palabra.

Para comenzar este proceso de discernimiento invitamos a que los jóvenes dialoguen con sus párrocos o sacerdotes conocidos para que ellos los comuniquen con nosotros.

También algunos se comunican directamente con nosotros por nuestros diversos canales de comunicación:

Y vos ¿ya sabés cual es tu vocación?