Jn 6,60-69

Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna; responde Pedro, y se quedo con Él, los doce se quedaron con Jesús. ¿Y qué pasa con los que se van? ¿Será que Dios solo elige a algunos para que se queden con su hijo? ¡No!

Dios nos concedió su hijo a todos, su hijo se entrego para todos, pero solo decidirás estar con él, decidirás dejarte abrazar por Él, si permites que su voz penetre tu corazón, si experimentas el refugio de su palabra como lo hicieron Pedro y los apóstoles, que antes tantos caminos que el mundo ofrece, sus corazones reconocían que no hay otro lugar donde puedan latir con profundo y excesivo ardor más que en la voz de Jesús.

Voz que comprometidamente necesitamos escuchar en el evangelio de cada día, en la homilía del cura, en la voz de tu mamá, tu hermano, tu papá, y en la de aquel a quien no le prestas tanta atención. Pareciera que se nos quiere decir, que escuchar, es el primer paso para estar con Él.