Jesús, buen Pastor

que nos llamas a seguirte.

Te damos gracias

por los sacerdotes de ayer y de hoy

en nuestra Iglesia de Córdoba.

Ellos nos han enseñado a reconocerte

y abrir nuestras vidas a tu Evangelio.

Hoy te pedimos que toques

los corazones de los jóvenes

de nuestras comunidades.

Necesitamos pastores

como el Cura Brochero.

Te pedimos que acompañes

a los seminaristas y a los sacerdotes

en su respuesta cotidiana.

Que la Virgen de Loreto

nos ayude a todos

a ser fieles y disponibles.

Amén