«Jesús nos quiere de pie, que vivamos en su nombre, que creamos en Él y confiemos en su entrega de amor».

Reflexión del Evangelio del XXXIII Domingo Durante el Año

Lc.21, 5 – 19

En el evangelio de hoy, Jesus quiere que tengamos fe, que lo sigamos a Él y no a las malas noticias. Noticias que son cotidianas, que vemos todos los días, y en las cuales no vemos más que sólo, mayormente, cosas malas: asesinatos, robos, guerras, catástrofes. Y esto no significa que estas noticias estén mal; son, al igual que la buenas noticias, simplemente noticias. Pero no permitamos que el enemigo nos desanime mediante estas noticias o mediante las dificultades de nuestro vivir cotidiano.

Antes bien, Jesus nos quiere de pie, que vivamos en su nombre, que creamos en Él y confiemos en su entrega de amor. Pero ¿cómo ver su amor hacia nosotros? Él nos los dice: yo les comunicare una elocuencia y una sabiduría. No sólo nos ama hasta dar la vida, sino que, también nos da la capacidad para hacernos sentir y saber que él en serio nos dio su vida.  Diciéndote esto te pregunto: ¿Queres escuchar una buena noticia? Si la respuesta es “si”, te invito a cerrar los ojos y a que, dejándote mirar por Jesús y creyendo que toda tu vida está en sus manos, le digas: Jesús, mi vida depende vos, mi trabajo depende de vos, mis estudios dependen de vos, mis amigos dependen de vos… y así con todo lo que quieras poner en sus manos y entregarle. Te aseguro que te hará sentir su tierna presencia, y sintiendo esto, sabiendo esto, podrás dar testimonio de él hasta el final, porque nuestra fuerza sólo nos viene de su fidelidad.

Pidamos a María, ejemplo infinito de fidelidad a la voluntad divina, que nos otorgue esta gracia.