Damos gracias a Dios por el servicio del P. Pablo Márquez durante estos 3 años como formador en nuestra casa. Guardamos en el corazón los momentos compartidos, los de mayor Gracia y los de dificultad, la vida comunitaria, la oración y cada Eucaristía compartida, su amor por Jesús y su Evangelio. Agradecemos todo lo que nos ha brindado generosamente, por acompañarnos, escucharnos y guiarnos.

Ante esta nueva realidad él mismo expresó: «En octubre el Obispo me anunciaba una nueva misión pastoral, en la que dejaría la tarea en el Seminario para asumir como Párroco de la Parroquia María y José, en el mes de febrero. Agradezco a toda la comunidad del Seminario Mayor por lo vivido en los tres años, por el camino compartido, por todo lo aprendido. Agradezco a Dios esta gracia de haber servido allí en mis primeros años de ministerio, siendo un gran tiempo para seguir formándome como pastor, desde mi realidad de discípulo. […]

Ahora me dispongo a comenzar un NUEVO TIEMPO. Tiempo de poner al servicio de la Parroquia todo lo que recibí en estos (casi) 6 años de sacerdocio; tiempo de seguir dejándome moldear por Jesús en la comunidad en mi corazón de Pastor. Me confío a sus oraciones.»

Ponemos a los pies de la Virgen de Loreto su ministerio y su nueva misión pastoral.

¡GRACIAS P. PABLO!


Compartimos algunas imágenes de su misa de asunción como párroco de la Pquia. María y José.