Las Misiones:

Son otra oportunidad de la formación pastoral, que permite a los seminaristas ir creciendo en el anuncio de la Buena Noticia de Jesús. Tienen lugar durante el tiempo de las vacaciones de verano.

La mayoría de los seminaristas se integran con distintos grupos misioneros parroquiales y se suman a su tarea. Junto con otros jóvenes, los seminaristas van a distintos lugares, normalmente de la provincia de Córdoba, al encuentro de sus hermanos, preferentemente los más pobres, para anunciar y compartir la presencia salvadora de Jesús.

Los seminaristas del Año Introductorio y el 1º Año de la EVD hacen una experiencia algo distinta. Conforman un equipo misionero que, junto con un formador, van al encuentro de una determinada comunidad parroquial para preparar allí, junto con la gente de esa parroquia, durante el Adviento, la celebración de la Navidad.

Residencia breve en una casa parroquial:

Los seminaristas del 2º y 3º año de la EVD, hacen por unos quince días, en el mes de diciembre, una experiencia particular: Por ese tiempo, residen y comparten la vida de un párroco, acompañándolo en su vida diaria y en sus actividades pastorales. Durante esos días el seminarista tiene la oportunidad de entrar en relación cercana y cálida con un sacerdote, recibir su testimonio de vida, conocer algo de una comunidad parroquial y del ministerio presbiteral vivido en concreto.