El pasado 26 de febrero, terminamos nuestros Ejercicios Espirituales anuales, dónde nos acompaño el Padre José María Recondo, de la Diócesis de Morón.
Agradecemos su presencia y su cercanía para con nosotros en cada uno de estos días en los que nos ha ofrecido su testimonio sacerdotal y nos ha ayudado en nuestra oración. Nos comprometemos a rezar por su ministerio, para que sea siempre fecundo y en respuesta a la voluntad de Dios.
Queremos agradecerles también, a todos los que, en estos días, nos han acompañado con su oración y su ayuda a partir de algún servicio concreto. Hemos rezado por ustedes y lo seguiremos haciendo.
Pero principalmente queremos agradecerle a Nuestro Padre bondadoso por todos sus gestos de amor y cercanía. Por habernos regalado un tiempo comunitario en su presencia y haber sido testigos del proceder de su Hijo Jesús.
Nos encomendamos a sus oraciones para este nuevo año formativo que estamos comenzando y agradecemos su cercanía y su oración.
Que la Virgen de Loreto los bendiga y acompañe siempre.