«¿Cuál es la historia de mi vocación sacerdotal? La conoce sobre todo Dios. En su dimensión más profunda, toda vocación sacerdotal es un gran misterio, es un don que supera infinitamente al hombre. Cada uno de nosotros sacerdotes lo experimenta claramente durante toda la vida. Ante la grandeza de este don sentimos cuan indignos somos de ello.

La vocación es el misterio de la elección divina: «No me han elegido ustedes a mí, sino que yo los he elegido a ustedes, y les he destinado para que vayan y den fruto, y que su fruto permanezca» (Jn 15, 16). (…) «Antes de haberte formado yo en el seno materno, te conocía, y antes que nacieses, te tenía consagrado: yo profeta de las naciones te constituí» (Jr 1, 5). Estas palabras inspiradas estremecen profundamente toda alma sacerdotal»

 

Papa SanJuan Pablo II (Karol Józef Wojtyła)

18 de mayo de 1920 – 2 de abril de 2005

Texto de: Don y Misterio, 1