“Este es un tiempo de espera, de acrecentar nuestro espíritu y no estar desprevenidos, no permitir que un descuido nos desvíe de lo más importante, para que, cuando el Señor llegue, recibirlo con el corazón dispuesto, como quien lo está esperando”

Reflexión del Evangelio del 1°Domingo de Adviento

Mt.27, 37-44

Queridos Hermanos y Hermanas. Comienza hoy el nuevo año litúrgico con el primer domingo de Adviento. Por asociación de ideas, la iglesia también une la primera venida de Cristo a la tierra con la segunda venida (parusía). En consecuencia, el adviento viene a resultar para los creyentes como una preparación para ese doble advenimiento del salvador: el del nacimiento y el del juicio final.

El evangelio de hoy nos invita a mirar con atención las cosas que el Señor quiere proponernos para este tiempo. La oración y la práctica de la misericordia son una gran oportunidad para dejarnos mirar por Él y preparar nuestro corazón para la venida del Emmanuel “el Dios con nosotros”.

Estar atento a las necesidades de los hermanos, de los más pobres y desprotegidos es signo de que estamos trabajando por el reino de Dios y que esperamos su venida. Toda nuestra atención debe estar centrada en lo verdaderamente importante: saber que  de nuestra atención debe estar en que Jesucristo viene a salvarnos. Por lo que no debemos dejarnos llevar por acciones superficiales o preparativos que alejen nuestro corazón de esa centralidad.

Este es un tiempo de espera, de acrecentar nuestro espíritu y no estar desprevenidos, no permitir que un descuido nos desvíe de lo más importante, para que, cuando el Señor llegue, recibirlo con el corazón dispuesto, como quien lo está esperando.

El adviento nos ayuda a que miremos la navidad que se acerca con más entusiasmo, sabiendo que no estamos solos, que Dios Padre envía su hijo al mundo para darnos una vida nueva en el amor y en el servicio.

Pidamos a María de Belén que sea nuestra estrella, quien guié nuestro camino hacia el pesebre donde nacerá Jesús. Que se ella quien nos lleve a encontrarnos con su Hijo.

Feliz y bendecido domingo.